Monstruos Posindustriales se proyecta como una serie de expedientes sobre diversos descuidos de la producción industrial, personificados en un intento neofolclórico de encararles y lidiar con ellos, en un presente en el que la sociedad industrial se arruina, pero todavía nos deja muchas cicatrices y escombros psíquicos, sociales y ecológicos.
Este primer expediente, Invernaderos Fantasmas, trata sobre la amenaza de la agroindustria intensiva de invernaderos en la cuenca de Pelumpen-Limache.
Según el antropólogo de plantas Dušan Kažić los capitalistas no se apropian de los medios de producción para crear riqueza gracias a la propiedad privada, sino que más bien los capitalistas, respaldados por la propiedad privada y el concepto de producción, reducen sus relaciones con el mundo para crear capital. Los economistas desaniman a todas las cosas animadas con las cuales estamos conectados, renombrándolas como productos o mercancías. Y usan el mismo razonamiento para el mundo vivo: a través del concepto de producción, los economistas desaniman a los seres vivos para transformarlos en recursos. Practican una política de desanimación de los mundos no humanos.